
Me fascinaba tu sonrisa
tu mirada picara
me enloquecían tus besos
al amanecer
después de un café.
Recuerdo tus hazañas
y tus ocurrencias.
Tu locura e inconciencia
me hacian reír
éramos tan jóvenes
pero tan felices.
Me cuesta creer
que hoy estés aquí.
En tus brazos encontré pasión
como nunca hasta hasta ahora;
y ahora estas frente a mi,
diciendo “he vuelto,
por esta historia sin final”,
de veras lo siento.
No se como decirte que ya es tarde,
que aparte de alguien más,
existen planes.
Si intentas convencerme caeré rendido
te pido que te marches, por favor.
Puedes estar segura que no te olvidare.